Diez errores que no debe cometer cuando desarrolle una planeación estratégica

Para conocer y ser consciente  de lo que una planeación estratégica demanda y los posibles errores que se podrían cometer a lo largo de la estructuración del plan, debemos saber en qué consiste este término. En ese sentido podemos decir que es una ideación, estructuración y planificación de una serie de actividades que le permitirán a las empresas llegar a sus metas en cierto periodo de tiempo, ya que puede ser a corto, mediano o largo plazo. En este proceso se definen y redefinen los valores y los objetivos de la empresa, lo que hace que, desde un inicio, se le dé sentido a la marca/empresa y se idee con una base estratégica.

En el entendido de lo anterior, voy a enumerar 10 errores comunes que se generan dentro de una planeación estratégica, de los cuáles se aconseja tener conciencia, porque de lo contrario podemos cambiar el rumbo radicalmente de una empresa.

 

  1. No realizar una retrospectiva de la empresa: Muchos empresarios y microempresarios, cuando ya han iniciado una empresa/compañia/negocio, no se toman el trabajo de realizar una investigación previa, tanto de su propia idea como de la competencia, porque creen ser los únicos en el mercado. En este sentido, no hay otra cosa más importante que realizar una bajada de información, trazándola en una matriz DOFA que facilita su comprensión, en donde se pueden ver las oportunidades, fortalezas, debilidades y amenazas y el cruce de la información que nos permite sacar las prioridades a las que le vamos a apuntar en la planeación.
  2. Confundir estrategia con planeación: Dado que se hacen en conjunto, las personas tienden a confundir los términos pero cabe aclarar que la estrategia se compone de la revisión de los factores de la empresa, buenos y malos, las ventajas competitivas y el diferencial que existe frente a la competencia; mientras que la planeación se enfoca en el diseño de los objetivos y metas, tanto de mercadeo como de negocio que queremos para los próximos años.
  3. No hilar la información: Mientras se crea todo un plan estratégico, puede haber confusiones en la realización de las metas, objetivos estratégicos y objetivos de marketing, por lo que hay que verificar que todos tengan un hilo conductor tanto en su redacción como en su forma, es decir, si se plantea el incremento en las ventas, en los objetivos de mercadeo se debe plantear en cuánto se espera ese incremento, por ejemplo, un 30%. De ésta manera se va respondiendo a través de la planeación a todo lo escrito, siempre teniendo en cuenta el cómo, cuándo, cuánto y por qué.
  4. No tener en cuenta indicadores de medición: Nada hacemos con generar metas y prospectos de cifras y/o objetivos,  si no las podemos medir, en ese sentido se deben enumerar las posibles herramientas con las que podemos dar respuesta y análisis a cada factor. Hay muchas en el mercado que son gratuitas  y que nos pueden apoyar en los inicios de la planeación.
  5. Considerar un presupuesto: Si bien no todas las empresas tienen un presupuesto “disney” (aquel con el que todo cliente y/o agencia sueña), debemos ser lo más aterrizados posibles y saber que, con poco presupuesto, también se hacen cosas. En ese caso se recomienda que para los inicios de un negocio y su formación se tenga una buena entrada de capital, en este sentido se puede lograr un ´push’ grande y a medida que pase el tiempo se va optimizando. Además, independientemente del dinero que se tenga disponible, es importante que se reparta de la manera más estratégica dentro de los posibles medios a seguir, así no se hace equitativo sino que se le da fuerza a lo realmente necesario.
  6. Dejar la toma de decisiones a una sola persona: Todas las decisiones, y más a nivel presupuestal, deben estar aprobadas y dirigidas por los que conforman la junta directiva de la empresa, de esta manera no se le deja la carga solo a una persona sino que está dada por una parte importante de los creadores y de aquellos que la tienen más clara con respecto a los números. Todo desde el inicio debe ser un trabajo en equipo.
  7. No pensar en digital: Si bien no todas las empresas pueden y deben tener participación en lo digital, es bueno que se considere dentro de un plan estratégico, puesto que gracias a los estudios, hoy en día gran parte de la población está  inmersa en internet, redes sociales y tienen un teléfono inteligente a la mano, lo que significa que es un mercado que no se puede descuidar.
  8. Desglose de actividades: Cuando se realiza la planeación propiamente, se debe pensar en las posibles acciones que se desarrollarán para dar alcance a los objetivos planteados. Sin embargo es común también no realizar el desglose de la información; no es estratégico decir que vamos a estar en redes sociales, pero sí lo es decir en cuáles, por qué y cómo vamos a estar presentes, ya que cada medio y cada canal es completamente diferente. En ese sentido, si somos muy generales en la ideación, no daremos la respuesta necesaria a lo planteado.
  9. Visión estratégica: Aunque muchas de las empresas y/o startups nacen de proyectos independientes en la que cualquier persona, con cualquier facultad las puede emprender, es necesario armar un equipo de trabajo en el que exista alguien que conozca de presupuestos, de publicidad o mercadeo y de negocios, para dar alcance a todos los frentes de cara a la estrategia.
  10. Definición de tiempos: Dentro de la planeación estratégica tenemos 3 espacios de tiempo en los que se pueden centrar las actividades. Estos pueden ser a corto, mediano o largo plazo, en ese sentido es importante realizar un cronograma de actividades en las cuales podamos ver distribuidas nuestras acciones y con la cual podamos ver que todos los frentes se resuelven. De esta manera no se deja al azar la producción sino que le da un sentido a la planeación, se priorizan actividades y se dejan para “después” las que merecen ser desarrolladas en un plazo considerable de tiempo. Además, gracias a esta distribución y generación de organigrama, podemos ver también en qué tiempos debemos realizar el análisis correspondiente a las actividades y dar nuevos alcances a nuestro negocio.

Al conocer estos 10 factores y tenerlos en cuenta en su planeación, tiene altas posibilidades de darle un buen rumbo a su empresa y lo que desea hacer con ella.

 

 

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.