¿El apocalipsis del Social Media?

Las noticias sobre la caída de un meteorito en Rusia no solo puso de manifiesto la vulnerabilidad del ser humano frente a la naturaleza, sino además como el teléfono celular no fue la fuente principal para generar contenidos.

A raíz de la difusión de esta noticia, en varios países  llamó mucha la atención sobre la cantidad de Rusos que usan cámaras de video en sus automóviles y que gracias a esto se obtuvieron imágenes impactantes en el momento preciso de forma imparcial sin depender del tiempo del usuario. Muy diferente en comparación a los videos generados desde teléfonos celulares donde por los nervios y el miedo, el usuario no podía grabar bien una imagen o por respeto a los heridos, no era posible hacerlo. Simplemente el sacar una cámara o un celular del bolsillo cuesta tiempo y el tiempo cuesta mucho; más en situaciones de vida o muerte.

Cambios de paradigma

Windows Blue, iOS 7, Android Lime Pie o Ubuntu Mobile  son las bases tecnológicas sobre la que descansan los nuevos modelos de teléfonos celulares y tabletas con cada vez más núcleos, más memoria RAM y mejores prestaciones de software.

Sin embargo esta tendencia podría cambiar a partir del 2015 con la evolución de nuevos dispositivos adaptables al usuario, donde la persona no tenga que interrumpir su actividad diaria o arriesgar su vida para sacar una foto, grabar un video ó escribir en un teclado.
Justamente lo sucedido con la caída del meteorito en Rusia.
Y es esta la gran oportunidad de mercado para el marketing, el social media y las comunicaciones personales que ocupan titulares en blogs a lo largo y ancho de Internet, sin embargo nadie plantea el otro lado de la moneda donde las cosas quizás no sean del todo tán maravillosas (al menos para parte de la industria publicitaria).

La llegada de esta nueva generación de dispositivos personales que actualmente parecerían “inútiles” como Google Glass, Nike Fuel Band y el Samsung Smartwatch. Plantean un nuevo panorama donde el consumidor y para las marcas tendrán contacto sin intermediarios.
Si un anunciante lo quisiera podría obviar incluso las centrales de medios o agencias; para simplemente acudir directamente a Google, Apple o cualquier otro fabricante que tiene el control directo sobre el hardware de estos dispositivos. Estas empresas son quienes en últimas le brindarán el mismo portafolio de servicios publicitarios a los anunciantes, ya que para Google y Apple el verdadero negocio es la venta de publicidad y la distribución de contenidos.

Un futuro incierto

Aunque suene exagerado y hasta pesimista, la nueva generación de dispositivos electrónicos podría modificar el panorama del social media en la medida que al tener un canal de contacto directo entre marcas y clientes ya no seria necesario aportarle la “parte divertida”, de cierta forma al tener un control más preciso sobre los gustos, tendencias, aficiones y geolocalizacion del publico objetivo, la necesidad de seducir a la gente con promociones, concursos o desafios se vuelve inneseraria ya que se acostumbraria a la gente a consumir lo que estos dispositivos le sugieren y a la vez fidelizarlos sin tanto gasto de presupuesto (que es lo que cualquier cliente desearia con la actual crisis económica).

No en vano hace unos años nadie hubiese creído que Google y Apple a base de Hardware se convertirían en las centrales de medios más poderosas del planeta; pero el hecho de que se tenga que acudir a estas empresas para distribuir contenidos en Internet y pautar espacios publicitarios; plantea la posibilidad de que en toda la ecuación entre hardware+software+interacción con el usuario: alguien terminará sobrando.

Fuentes:

Por:

Giovanni Hernandez

Departamento de Publicidad
Carrera de Publicidad
Universidad Central
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¿Usamos bien las redes sociales?


Diariamente intercambiamos entre contactos, amigos y familiares cantidades enormes de información relacionada con temas tan diversos que no nos alcanzaría este articulo para enumerarlos; sin embargo es justamente la gran cantidad de cosas que intercambiamos que muchas veces por pereza, afán o simple costumbre damos “click” a un botón sin detenernos a pensar si eso que estamos publicando podría afectarnos personal o laboralmente y ni qué decir si es otra persona la afectada. Solemos creer que por ser una persona conocida no se enfadará si no le pedimos autorización para mostrar algo tan aparentemente inocente como una foto que no es comprometedora, un comentario sin ningún tipo de grosería, un like por hacer un favor, o una simple opinión de apoyo.
America Latina está emergiendo como uno de los grandes sectores donde el uso de redes sociales se está convirtiendo en algo tan cotidiano que su uso diario está desplazando al uso que se le dedica a ver la televisión u oir la radio.
Como un sector emergente económicamente hablando, tenemos muchas cosas por mejorar entre ellas la implementación de reglamentaciones claras en el uso de las redes sociales, para evitar futuros conflictos sociales y hasta penales.

¿Si yo no estoy haciendo nada malo porque podría estar usando mal una Red Social?.

Justamente porque no estamos usando un criterio claro para hacerlo. es ahí donde muchos caemos en el chiclé de que el mal uso de las redes sociales corresponde a actividades ilegales, usar groserías, publicar fotos vulgares o afiliarse a fanpages “políticamente incorrectas”.
Obviamente esa es la parte visible del problema, pero la invisible; la que no creeríamos tan mala porque no estamos corriendo peligro es la que en el fondo puede perjudicarnos mucho más porque somos nosotros mismos por acción u omisión los que estamos permitiendo que toda nuestra imagen “pública” sea una mentira cuando por ejemplo, tenemos una cuenta de Facebook para tratar temas personales y comportarnos de forma informal, pero tenemos una cuenta en Twitter donde somos más “intelectuales” y tratamos temas más “serios”

 

 

Si usted está pensando lo mismo que yo de esa persona, entonces ya estamos comenzando a entender realmente la dimensión del uso de una red social. Ahora imagínese un posible empleador, un jefe, etc… se me ocurren tantos escenarios posibles que lo que no me quiero imaginar son las consecuencias de esta situación.

 Antes que ser profesionales en marketing, publicidad y comunicación somos ante todo seres humanos y obviamente imperfectos.
Es aquí donde el asunto de no saber usar bien una red social toma un nuevo rumbo si ese profesional es el encargado de la imagen de una marca y peor, si es quién realiza la comunicación con el cliente final por medio de las redes sociales.
Aquí la problemática no solo se limitaría a la falta de criterio para generar contenidos; sino a la ética para tratar a tu publico objetivo, saltándose terrenos como el de la privacidad, explotando las nuevas tecnologías que podrían vulnerar dicha privacidad entregándole a los anunciantes datos, gustos, patrones de comportamiento y muchas mas cosas aparentemente ocultas pero que en realidad son los mismos usuarios quienes las hacen públicas.

 

Fuentes:

 

Por:

Giovanni Hernandez

Departamento de Publicidad
Carrera de Publicidad
Universidad Central

 

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